NEWS
The CRG receives its fourth ‘Severo Ochoa Centre of Excellence’ accreditation
The awardees at the award ceremony. From left to right, last row, Luis Serrano (fifth). Credit: Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
The Centre for Genomic Regulation (CRG) has been awarded the Severo Ochoa Centre of Excellence accreditation for a fourth consecutive period, in a ceremony held yesterday, 13th July 2026.
The CRG is one of ten centres recognised in this round, and one of four institutions across all scientific domains, together with the Institute for Theoretical Physics (IFT), the Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) and the Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), to have earned the accreditation four times since the programme was first created in 2011.
The CRG was first accredited as a Severo Ochoa Centre of Excellence in 2012, and has held the distinction continuously since. The latest recognition carries €4.5 million in core funding over four years, together with support for new predoctoral researchers who will train alongside the institute's strategic priorities. It is part of a wider €77.5 million package that the Spanish State Research Agency (AEI) is investing in the Severo Ochoa and María de Maeztu network.
The last three of CRG's Severo Ochoa grants tell a single, continuous story. Eight years ago, the institute's plan was built around integrative biology, the challenge of joining up the many layers of biological information so that the genome could be read as a connected system rather than a list of parts. The latest cycle centred around quantitative biology, which asked whether biology can be measured and modelled with the precision that turns observation into prediction.
The 2026–2029 plan takes the natural next step and will make generative biology centre stage. Once you can read and measure biology, you can begin to design it with intent. CRG researchers will use artificial intelligence, predictive modelling and large-scale experimental data not only to interpret living systems, but to propose new ones, including proteins designed for specific functions, synthetic circuits that programme cells and the creation of therapies that did not exist before.
"This accreditation reflects a scientific trajectory built deliberately over more than a decade that mirror how the life sciences have matured. Computational thinking and predictive capacity have been at the CRG's core throughout, and this recognition belongs to every generation of scientists, technologists, and the people who make the science possible that shaped that path," says Natalia Dave, Head of the Strategy and Funding department of the CRG.
"What this accreditation recognises is a way of doing science that is very CRG: curiosity-driven, collaborative, and open to where the questions lead. I am proud to have been part of it, and confident in those who will carry it forward,” says ICREA Research Professor Luis Serrano, the outgoing Director of the CRG who led the preparation of the strategic plan.
The CRG’s vision over the next few years will be pursued along three interlocking lines. The institute's scientific programmes and core technologies will embed AI across genome biology, systems and synthetic biology, quantitative cell biology, and computational biology and health genomics, supported by FAIR-aligned data infrastructures and integrated multi-omics, imaging and organoid platforms.
The CRG's ability to take this next step rests on sustained investment in its core technology platforms, which have established the institute as a reference in single-cell and multi-omics science. Their next phase focuses on multimodal data integration, bringing together genomic, imaging and functional readouts in the kinds of large, well-curated datasets that AI-driven biology depends on.
Two new transversal scientific missions will concentrate effort where the CRG can make the most difference, including a coordinated cancer research programme connecting CRG groups with hospitals and international partners, as well as a new a new initiative linking cross-species genomics to human health, the integrative biodiversity genomics for one health.
Finally, the award will also enable the creation of a new computational and AI Hub in life science which will bring together the CRG's data infrastructures, the Collaboratorium with EMBL and other research initiatives together in a new shared environment. The strategic plan also extends AI adoption into research management and administration, with the goal of automating routine processes and redirecting human effort towards higher-value scientific and strategic work.
Running through all of this is a commitment to how the science is done. The award recognises the CRG’s commitment to embedding research ethics, open science, and FAIR data practices, the principle that scientific data should be Findable, Accessible, Interoperable and Reusable, alongside commitments to gender equality, diversity and inclusion across the institute's work.
The award also recognises the CRG’s adoption of CoARA-aligned approaches to research assessment, part of a European reform movement that recognises a broader range of contributions to science than publication metrics alone. These commitments are pursued in collaboration with peers across Europe and Spain, including EU-LIFE, an alliance of leading life science research institutes, SOMMa, the network of accredited Severo Ochoa centres and María de Maeztu units – both founded by the CRG - alongside BIST, a scientific community made up of seven research centres.
EN ESPAÑOL
El CRG recibe su cuarta acreditación 'Centro de Excelencia Severo Ochoa'
El Centro de Regulación Genómica (CRG) recibió la acreditación Centro de Excelencia Severo Ochoa por cuarto vez consecutiva, en una ceremonia celebrada ayer, 13 de julio de 2026.
El CRG es uno de los diez centros reconocidos en esta ronda, y una de las cuatro instituciones de todos los ámbitos científicos, junto con el Instituto de Física Teórica (IFT), el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), que han obtenido la acreditación en cuatro ocasiones desde su creación en 2011.
El CRG fue acreditado por primera vez como Centro de Excelencia Severo Ochoa en 2012, y ha mantenido esta distinción de forma continuada desde entonces. El último reconocimiento conlleva 4,5 millones de euros de financiación estructural durante cuatro años para desarrollar las prioridades estratégicas del instituto, e incluye financiación para formar a nuevos investigadores predoctorales. Estos fondos forman parte de un paquete más amplio de 77,5 millones de euros que la Agencia Estatal de Investigación (AEI) ha destinado a la red Severo Ochoa y María de Maeztu.
Las tres últimas ayudas Severo Ochoa del CRG cuentan una historia única y coherente. Hace ocho años, el plan del instituto se basaba en la biología integrativa, el reto de unir las múltiples capas de información biológica para que el genoma pudiera leerse como un sistema conectado en lugar de como una lista de partes. El último ciclo se centró en la biología cuantitativa, que se preguntaba si la biología puede medirse y modelarse con la precisión necesaria para convertir la observación en predicción.
El plan 2026–2029 da el siguiente paso natural y pondrá la biología generativa en el centro. Una vez que puedes leer y medir la biología, puedes empezar a diseñarla con un propósito. La comunidad investigadora del CRG utilizará inteligencia artificial, modelado predictivo y datos experimentales a gran escala no solo para interpretar sistemas vivos, sino para proponer sistemas nuevos, incluyendo proteínas diseñadas para funciones específicas, circuitos sintéticos que programan células y la creación de terapias que antes no existían.
"Esta acreditación refleja una trayectoria científica construida deliberadamente durante más de una década que refleja cómo han madurado las ciencias de la vida. El pensamiento computacional y la capacidad predictiva han estado en el núcleo del CRG a lo largo de todo este tiempo, y este reconocimiento pertenece a cada generación de científicos/as y tecnólogos/as y a las personas que hacen posible la ciencia que ha dado forma a esta trayectoria", dice Natalia Dave, responsable del departamento de Estrategia y Financiación del CRG.
"Lo que esta acreditación reconoce es una forma de hacer ciencia muy CRG: impulsada por la curiosidad, colaborativa y abierta a donde lleven las preguntas. Estoy orgulloso de haber formado parte de ello y confío en quienes lo llevarán adelante", dice Luis Serrano, profesor investigador ICREA, director saliente del CRG que lideró la preparación del plan estratégico.
La visión del CRG en los próximos años se estructura en tres líneas interconectadas. Los programas científicos y las tecnologías centrales del instituto integrarán la IA en la biología genómica, la biología de sistemas y sintética, la biología celular cuantitativa, y la biología computacional y la genómica de la salud, con el apoyo de infraestructuras de datos alineadas con principios FAIR y plataformas integradas de multiómica, imagen y organoides.
La capacidad del CRG para dar este nuevo paso se basa en una inversión sostenida en sus plataformas tecnológicas principales, que han consolidado al instituto como referencia en ciencia de célula única y multiómica. La siguiente fase se centra en la integración de datos multimodales, reuniendo lecturas genómicas, de imagen y funcionales en forma de grandes conjuntos de datos bien curados de los cuales depende la biología impulsada por IA.
Dos nuevas misiones científicas transversales concentrarán el esfuerzo donde el CRG pueda marcar la mayor diferencia, incluyendo un programa coordinado de investigación oncológica que conecte a los grupos del CRG con hospitales y socios internacionales, así como una nueva iniciativa que vincule la genómica comparativa con la salud humana y la genómica de la biodiversidad integrativa para una salud global.
Finalmente, la ayuda también permitirá la creación de un nuevo núcleo computacional e IA en ciencias de la vida que reunirá las infraestructuras de datos del CRG, el Collaboratorium junto con el EMBL Barcelona, y otras iniciativas de investigación en un nuevo entorno compartido. El plan estratégico también amplía la adopción de la IA en la gestión y administración de la investigación, con el objetivo de automatizar procesos rutinarios y redirigir el esfuerzo humano hacia trabajos científicos y estratégicos de mayor valor.
Todo ello hilvanado a través del compromiso con la forma en que se realiza la ciencia. La ayuda reconoce el compromiso del CRG con la integración de la ética en la investigación, la ciencia abierta y las prácticas de datos FAIR (el principio por el cual los datos científicos deben ser localizables, accesibles, interoperables y reutilizables), junto con el compromiso con la igualdad de género, la diversidad y la inclusión a lo largo y ancho del instituto.
EN CATALÀ
El CRG rep la quarta acreditació 'Centre d'Excel·lència Severo Ochoa'
El Centre de Regulació Genòmica (CRG) va rebre l'acreditació Centre d'Excel·lència Severo Ochoa per quart cop consecutiu, en una cerimònia ahir, 13 de juliol de 2026.
El CRG és un dels deu centres reconeguts en aquesta ronda, i una de les quatre institucions de tots els àmbits científics, juntament amb l'Institut de Física Teòrica (IFT), l'Institut d'Astrofísica de Canàries (IAC) i el Centre Nacional d'Investigacions Cardiovasculars (CNIC), que han obtingut l'acreditació en quatre ocasions des de la seva creació el 2011.
El CRG va ser acreditat per primera vegada com a Centre d'Excel·lència Severo Ochoa el 2012, i ha mantingut aquesta distinció de forma continuada des d'aleshores. L'últim reconeixement comporta 4,5 milions d'euros de finançament estructural durant quatre anys per desenvolupar les prioritats estratègiques de l'institut, i inclou finançament per formar nous estudiants de doctorat. Aquests fons formen part d'un paquet més ampli de 77,5 milions d'euros que l'Agència Estatal d'Investigació (AEI) ha destinat a la xarxa Severo Ochoa i María de Maeztu.
El tres últims ajuts Severo Ochoa del CRG expliquen una història única i coherent. Fa vuit anys, el pla de l'institut es basava en la biologia integrativa, el repte d'unir les múltiples capes d'informació biològica perquè el genoma pogués llegir-se com un sistema connectat en lloc de com una llista de parts. L'últim cicle es va centrar en la biologia quantitativa, que es preguntava si la biologia es pot mesurar i modelar amb la precisió necessària per convertir l'observació en predicció.
El pla 2026–2029 fa el següent pas natural i posarà la biologia generativa al centre. Un cop pots llegir i mesurar la biologia, pots començar a dissenyar-la amb un propòsit. La comunitat investigadora del CRG utilitzarà intel·ligència artificial, modelat predictiu i dades experimentals a gran escala no només per interpretar sistemes vius, sinó per proposar-ne de nous, incloent-hi proteïnes dissenyades per a funcions específiques, circuits sintètics que programen cèl·lules i la creació de teràpies que abans no existien.
"Aquesta acreditació reflecteix una trajectòria científica construïda deliberadament durant més d'una dècada que reflecteix com han madurat les ciències de la vida. El pensament computacional i la capacitat predictiva han estat al nucli del CRG al llarg de tot aquest temps, i aquest reconeixement pertany a cada generació de científics/es i tecnòlegs/es i a les persones que fan possible la ciència que ha donat forma a aquesta trajectòria", diu Natalia Dave, responsable del departament d'Estratègia i Finançament del CRG.
"El que aquesta acreditació reconeix és una forma de fer ciència molt CRG: impulsada per la curiositat, col·laborativa i oberta a on duguin les preguntes. Estic orgullós d'haver-ne format part i confio en els qui ho duran endavant", diu Luis Serrano, professor investigador ICREA, director sortint del CRG que va liderar la preparació del pla estratègic.
La visió del CRG en els propers anys s'estructura en tres línies interconnectades. Els programes científics i les tecnologies centrals de l'institut integraran la IA en la biologia genòmica, la biologia de sistemes i sintètica, la biologia cel·lular quantitativa, i la biologia computacional i la genòmica de la salut, amb el suport d'infraestructures de dades alineades amb principis FAIR i plataformes integrades de multiòmica, imatge i organoides.
La capacitat del CRG per fer aquest nou pas es basa en una inversió sostinguda en les seves plataformes tecnològiques principals, que han consolidat l'institut com a referència en ciència de cèl·lula única i multiòmica. La següent fase se centra en la integració de dades multimodals, reunint lectures genòmiques, d'imatge i funcionals en forma de grans conjunts de dades ben curades dels quals depèn la biologia impulsada per IA.
Dues noves missions científiques transversals concentraran l’esforç on el CRG pugui marcar la major diferència, incloent-hi un programa coordinat de recerca oncològica que connecti els grups del CRG amb hospitals i socis internacionals, així com una nova iniciativa que vinculi la genòmica comparativa amb la salut humana i la genòmica de la biodiversitat integrativa per a una salut global.
Finalment, l'ajut també permetrà la creació d'un nou nucli computacional i IA en ciències de la vida que reunirà les infraestructures de dades del CRG, el Collaboratorium juntament amb l' EMBL Barcelona, i altres iniciatives de recerca en un nou entorn compartit. El pla estratègic també amplia l'adopció de la IA en la gestió i administració de la recerca, amb l'objectiu d'automatitzar processos rutinaris i redirigir l'esforç humà cap a treballs científics i estratègics de major valor.
Tot això és a través del compromís amb la forma en què es realitza la ciència. L'ajuda reconeix el compromís del CRG amb la integració de l'ètica en la recerca, la ciència oberta i les pràctiques de dades FAIR (el principi pel qual les dades científiques han de ser localitzables, accessibles, interoperables i reutilitzables), juntament amb el compromís amb la igualtat de gènere, la diversitat i la inclusió de cap a cap de l'institut.
L'ajut també reconeix l'adopció per part del CRG d'enfocaments alineats amb CoARA per a l'avaluació de la recerca, part d'un moviment de reforma europeu que reconeix una varietat més àmplia de contribucions a la ciència que va més enllà de les mètriques de les publicacions científiques. Aquests compromisos es desenvolupen en col·laboració amb col·legues d'Europa i Espanya, inclosos EU-LIFE, una aliança d'instituts líders en investigació en ciències de la vida; SOMMa, la xarxa de centres acreditats Severo Ochoa i unitats María de Maeztu –ambdues fundades pel CRG –, juntament amb el BIST, una comunitat científica composta per set centres de recerca de Catalunya.

